Rumores que parecen ciertos, supresión de los CEP desde la ignorancia profesional que no política:
1.- La historia de más de 25 años de existencia de los centros de profesores avalan su existencia. Desde hace años, los CEP han llevado a cabo muchas de las líneas prioritarias de la Consejería convirtiéndose en su mejor aliado para implantar sus políticas: evaluación diagnóstica, planes estratégicos, programas didácticos, etc. etc. En una palabra, han estado al servicio de la consejería resolviendo, con solvencia, todas sus líneas estretégicas.
2.- Esta amplia labor ha convertido a los CEP en un referente ineludible entre el profesorado y los centros ganándose su confianza y apoyo. Son instituciones preferentes para la formación (dato irrefutable y contrastable)
3.- Una de las señas de identidad de los CEP es la cercanía al profesorado y a los centros. De ahí el número de CEP en cada provincia. Desde hace años, se ha apostado por una institución de formación que no solamente se dedique al certificado (Cursos, Jornadas, Grupos de Trabajo, etc.) sino que también llevara a cabo actuaciones de asesoramiento. Esto último, difícil de medir y de cuantificar, ha incidido en la mejora diaria de la labor profesional sitiéndose el profesor y los centros acompañados en sus dudas, necesidades, innovaciones, proyectos, etc. Ese asesoramiento solamente es posible desde la cercanía.
4.- Sería un error (casi infantil y poco profesional) caer en los tópicos que durante los años 90 se vertían sobre los asesores de los CEP: huir de la tiza, buscar acomodo, etc. etc. Los CEP han demostrado su entrega en las políticas educativas, su extenso e incómodo horario, su nula retribución en el complemento (otros colectivos lo consiguieron), etc. etc.
5.- Hay que esgrimir razones muy poderosas (profesionales y no políticas) para justificar el cierre de los centros de profesores.
6.- Si quieren reestructurarlos, cambiarlos de funciones, de nuevos perfiles en los asesores, etc. lo justo, lo correcto sería crear comisiones de trabajo para ver qué nuevos objetivos o estructura se le pueden dar teniendo en cuenta la dispersión de nuestra comunidad y la extensión de la escuela rural. Castilla La Mancha no es Madrid.
1.- La historia de más de 25 años de existencia de los centros de profesores avalan su existencia. Desde hace años, los CEP han llevado a cabo muchas de las líneas prioritarias de la Consejería convirtiéndose en su mejor aliado para implantar sus políticas: evaluación diagnóstica, planes estratégicos, programas didácticos, etc. etc. En una palabra, han estado al servicio de la consejería resolviendo, con solvencia, todas sus líneas estretégicas.
2.- Esta amplia labor ha convertido a los CEP en un referente ineludible entre el profesorado y los centros ganándose su confianza y apoyo. Son instituciones preferentes para la formación (dato irrefutable y contrastable)
3.- Una de las señas de identidad de los CEP es la cercanía al profesorado y a los centros. De ahí el número de CEP en cada provincia. Desde hace años, se ha apostado por una institución de formación que no solamente se dedique al certificado (Cursos, Jornadas, Grupos de Trabajo, etc.) sino que también llevara a cabo actuaciones de asesoramiento. Esto último, difícil de medir y de cuantificar, ha incidido en la mejora diaria de la labor profesional sitiéndose el profesor y los centros acompañados en sus dudas, necesidades, innovaciones, proyectos, etc. Ese asesoramiento solamente es posible desde la cercanía.
4.- Sería un error (casi infantil y poco profesional) caer en los tópicos que durante los años 90 se vertían sobre los asesores de los CEP: huir de la tiza, buscar acomodo, etc. etc. Los CEP han demostrado su entrega en las políticas educativas, su extenso e incómodo horario, su nula retribución en el complemento (otros colectivos lo consiguieron), etc. etc.
5.- Hay que esgrimir razones muy poderosas (profesionales y no políticas) para justificar el cierre de los centros de profesores.
6.- Si quieren reestructurarlos, cambiarlos de funciones, de nuevos perfiles en los asesores, etc. lo justo, lo correcto sería crear comisiones de trabajo para ver qué nuevos objetivos o estructura se le pueden dar teniendo en cuenta la dispersión de nuestra comunidad y la extensión de la escuela rural. Castilla La Mancha no es Madrid.
1 comentarios:
kjdfijejnvjchiedfjdvjkikd
Publicar un comentario